Incipiente muestra de aquel estilo que Murakami habría de llevar a su máxima expresión en "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" y "Kafka en la orilla". Al leerlo conviene dejarse llevar y expandir el pensamiento para poder disfrutarlo. No da respuestas acabadas, no posee una estructura tradicionalmente lógica ni cierra nada. Quizás por eso mismo es que, quienes nunca hayan leído a este autor, puede que encuentren esta novela un tanto psicodélica y confusa. Para mí es Murakami puro.